Kalia
Velas hechas de a poco
Un taller chico donde cada vela se arma, se cura y se revisa a mano.
Cómo empezó Kalia
Kalia empezó en una cocina, probando mezclas de cera y aromas hasta dar con las que valía la pena repetir. Lo que era un regalo para amigas terminó siendo un taller.
Seguimos trabajando en tandas cortas: preferimos hacer pocas velas y mirarlas una por una antes de que salgan.
Con qué las hacemos
Elegimos ceras vegetales y mechas de algodón, y aromas que se sienten sin tapar el ambiente.
Cada tanda se cura el tiempo que necesita. Si una vela no queda como queremos, no sale a la venta.